Reconocimiento de horizontes
Los horizontes edáficos son capas aproximadamente paralelas a la superficie, definidas en función de cambios de sus propiedades y constituyentes (que son el resultado de la actuación de los procesos de formación del suelo) con respecto a las capas inmediatas.
Generalmente bastan sólo tres propiedades para establecer la horizonación de un suelo: color, textura y estructura, aunque otras propiedades, como la consistencia, son a veces de gran ayuda.
El mas mínimo cambio detectado (en una sola o en varias de estas propiedades) en el estudio de campo es suficiente para diferenciar un nuevo horizonte .
Los horizontes se ponen, normalmente, de manifiesto en
el campo, en el perfil del suelo, pero los datos de laboratorio son imprescindibles
para confirmar y caracterizar a estos horizontes.
Se ha tomado una muestra cada 10 cm de profundidad. Se trata de agrupar las muestras con características similares constituyendo los diferentes horizontes presentes en cada suelo.
| Suelo 1 | Suelo 2 | Suelo 3 |
El muestreo del suelo es una fase fundamental en cualquier estudio edáfico.
La toma de muestras ha de ser representativa de todo el perfil. El muestreo tiene que ser lo suficientemente amplio como para que queden representados cada uno de los horizontes presentes, pero, por otro lado, las muestras se han de reducir al mínimo para evitar trabajos innecesarios y rebajar costes.
Al muestrear se han de reconocer los diferentes horizontes que tiene un suelo y elegir el punto central de cada horizonte.
En los siguientes ejemplos se han de seleccionar los puntos muestrales sobre una foto del perfil de un suelo.
| Suelo 1 | Suelo 2 | Suelo 3 |
| Suelo 4 | Suelo 5 | Suelo 6 |